El programa de educación en valores que desarrolla nuestro Departamento de Orientación junto a los tutores de los diferentes cursos, no está unicamente dirigido a nuestros alumnos, sino que se han celebrado unas sesiones orientativas para todos aquellos padres que estuvieran interesados y quisieran asistir.
El día 1 de marzo se celebró la primera de ellas, “Prevención del consumo de alcohol“, y después de la sesión, la madre de unas alumnas de 1º de ESO, nos ha escrito esta reflexión para compartirla con todos nosotros. Os invitamos desde aquí tanto a asistir a las charlas como a que nos contéis vuestras impresiones.
El otro día tuve la oportunidad de compartir, con un grupo de padres del colegio, una charla sobre la forma de abordar con nuestros adolescentes el tema del alcohol.
Aunque mis hijas tienen 12 años, y la edad de inicio en el alcohol está en 14 años, creo que siempre es bueno empezar a hablarles de estos temas cuanto antes y saber cómo hacerlo.
Esta charla me proporcionó la visión que tienen los adolescentes del alcohol, y que, posiblemente, la mayoría lo va a probar antes de cumplir los 18 años.
Destaco los puntos que me parecieron interesantes tanto de la charla como de las opiniones de los padres:
· Hay que hablar con ellos de los falsos mitos del alcohol: el alcohol sirve para combatir el frío, da fuerzas, da confianza y permite entablar relaciones, cómo rebajar el nivel de alcoholemia con trucos, quien más bebe menos se emborracha… explicándoles el porqué son falsos.
· Cuando empiecen a salir solos, en cualquier momento, pueden tener la tentación de probarlo, por eso, es importante que, por lo menos, tengan el estómago con comida, para que el alcohol tarde más en entrar en la sangre. Y por la parte que nos toca a las mujeres, debido a que la proporción de agua en la mujer es menor que en el hombre, es menor la disolución del alcohol y el volumen de grasa que tenemos es mayor, este permanecerá en la sangre durante más tiempo.
· Explicarles a nuestros chicos el porqué no les conviene beber, las consecuencias: se encuentran en una etapa de desarrollo, sus cuerpos no tiene la resistencia de los adultos para afrontar los efectos tóxicos del alcohol; afecta al crecimiento; la nutrición; al desarrollo de la personalidad; y, además, está demostrado científicamente que la probabilidad de ser alcohólico aumenta cuanto antes se empieza a beber. Este riesgo no solo viene por beber todos los días sino que estos efectos se pueden producir por solo beber los fines de semana. El coma etílico
· El ejemplo que les damos cuando nosotros bebemos, y la medida en que lo hacemos, así como si bebemos y conducimos y los comentarios que hacemos sobre cómo evitar que nos dé positivo si hay un control de alcoholemia, …
· Nos comentaron los límites de consumo por día en adultos y el tiempo que tarda en desaparecer el efecto y de la sangre (que son tiempos diferentes)
· La posibilidad de que beban si el grupo bebe, aumenta, por lo que ellos tengan la fuerza y la personalidad de poder decir no. El tener varios grupos de amigos, deporte, colegio, música, … les da la oportunidad de poder elegir el grupo con el que se siente más identificado y evitar empezar a beber.
· El deporte (actividad que el colegio fomenta) ayuda a realizar actividades en el tiempo de ocio distintas
· Hablar con nuestros hijos, a ellos les han proporcionado una guía también sobre este tema, y así conocer su opinión al respecto.
· Los adolescentes necesitan su espacio, su intimidad, no sobreportegerlos, pero ante todo no perder la comunicación. Excucharles, respetar su opiniones y acordar normas, aunque siempre sin peder la autoridad.
· Conocer a sus amigos, a los padres de los amigos, saber de qué personas se rodea.
Bueno ahora nos queda ponerlo en práctica, …. lo difícil.
Y una moraleja al respecto que resumo, que me gusta:
Había un sabio que siempre respondía a todas las preguntas sin ningún tipo de duda. Un día dos niñas pensaban preguntas que no pudieran responder.
Así que un día una de ellas capturó una mariposa azul
¿Qué vas a hacer?”, preguntó la hermana.
-Voy a esconder la mariposa entre mis manos y preguntarle al sabio si está viva o muerta. Si él dice que está muerta, abriré mis manos y le dejaré volar. Si dice que está viva, la apretaré y aplastaré. De esta manera, cualquiera que sea su respuesta, ¡será una respuesta equivocada!
Las dos niñas fueron entonces al encuentro del sabio, que estaba meditando.
-“Tengo aquí una mariposa azul. Dígame, sabio, ¿está viva o muerta?”
Muy calmadamente el sabio sonrió y respondió:
-“Depende de ti… Ella está en tus manos.”
Bueno, pues ahora depende de nosotros llevar a la práctica la teoría y que viva o que no la pongamos en práctica y que lo que nos han contado se muera.
Mayte Montero Moreno