1-. Preséntate

Hola, me llamo Aitana Martín. Tengo 14 años. Llegué al BRAINS en el 2006, empezando en el colegio de María Lombillo. Al cabo de 4 años, continué secundaria en La Moraleja. Me gusta jugar al baloncesto y al tenis, así como tocar el violín, instrumento que empecé a tocar a los 3 años. Algunas de mis asignaturas favoritas son matemáticas y aquellas relacionadas con la ciencia, aunque también me gustan mucho los idiomas, como el  inglés y el alemán.

2-. ¿Hace cuánto que te fuiste del colegio?

Me fui del BRAINS hace 4 meses. En las navidades del 2010.

3-.¿Qué has hecho con tu vida (estudios) desde entonces?

Estoy viviendo con mi familia en Australia. Sigo estudiando en un colegio privado de Melbourne. Continúo con el violín y haciendo los deportes que más me gustan, además de disfrutar y hacer turismo en una ciudad tan fantástica como Melbourne. Las asignaturas son bastante parecidas pero con un método mucho más interesante de aprendizaje, lo que hace que se disfrute mucho más estudiando. Algunas de las asignaturas que tengo son cocina, drama y alemán aunque también tenemos algunas más  difíciles como ciencia, matemáticas o inglés (lengua).

4-. ¿En qué países has vivido o estudiado?

Estoy viviendo en Melbourne, Australia.

5-. ¿Qué recuerdo tienes del BRAINS?

La verdad es que tengo un recuerdo increíble. Estos 4 años en el BRAINS han sido sin duda alguna, los mejores años de mi vida. No solo he aprendido muchísimas cosas, sino que además he disfrutado haciéndolo. He conocido a muchísima gente que sé que nunca perderé. Me he reído y llorado pero de todos y cada uno de los momentos he aprendido algo. Algo que nunca olvidaré y me servirá para toda la vida. Me ha hecho crecer como persona y como estudiante respecto a mi nivel académico. Siempre permanecerá en mí y me quedo con las muchas veces en que todos  lo hemos pasado muy bien.

6-. ¿Alguna anécdota especial o recuerdo de algún profesor?

Bueno la verdad es que tengo muchísimas anécdotas que me han sucedido en estos años, como que una vez a una amiga y a mí se nos cayó la sudadera al váter y llegamos tarde a clase de tecnología. Cuando se lo contamos a nuestra tutora y profesora Paqui, que ya estaba un poco harta de nuestras gamberradas, debió pensar que era la excusa más patética que había oído en su vida pero luego se rió y nosotras nos sentimos aliviadas de que entendiera el accidente ocurrido, ja ja.

Pero sin duda alguna, si tuviera que quedarme con una anécdota sería la del chicle disparado al pelo de Nuria Casado. Me acuerdo perfectamente de ese día, de todo lo que pasó. Era un día cualquiera después de la semana de exámenes de evaluación cuando yo estaba en 1º de la ESO y nuestra profesora de Naturales, Nuria, nos estaba entregando los exámenes. Cuando tocó el turno de dudas, yo me levanté de mi sitio y me puse a la cola en la mesa del profesor ya que tenía una duda de un ejercicio. Cuando llegó  mi turno, me di cuenta de que tenía un chicle en la boca y para no ser maleducada y hablarle a Nuria masticando chicle, me lo metí en el bolsillo y dejé la mano dentro. Mientras hablaba con Nuria tuve que señalarla el ejercicio al que me refería y sin darme cuenta saqué el dedo del bolsillo en el que estaba el chicle. De repente, no sé ni cómo, el chicle salió volando y disparado de mi bolsillo como si viniera desde la otra punta de la clase y  aterrizó en el pelo de Nuria. Yo no me lo podía creer pero no dije nada esperando que Nuria no se diera cuenta. Desgraciadamente lo hizo y me pidió que me sentara en mi sitio. Pidió a toda la clase que guardáramos silencio y preguntó con un gran enfado que quien había sido el culpable que se había atrevido a tirarle un chicle al pelo. Lógicamente el culpable no aparecía y mientras el enfado de Nuria iba a más, toda la clase nos mirábamos unos a otros sin saber que hacer o que decir. A todo esto, mi corazón iba a mil por hora, no sabía qué hacer y solo deseaba volver atrás en el tiempo y hacer que nada de esto hubiera pasado. Yo quería hacerlo, quería decir que había sido yo, pero ¿cómo? ¿Y qué castigo me caería? ¡Qué vergüenza! Así que decidí esperar un poco más a ver qué pasaba. Nuria, al ver que nadie quería delatarse, tomo una decisión: ¡Como la persona que me ha tirado un chicle no salga ahora mismo, vais todos al examen final! Toda la clase se miraba incrédula y con una cara de temor en los ojos, ya que en el examen final te tienes que examinar de todo el libro, y creo que a ninguno nos apetecía hacer eso. El caso es que yo no podía permitir que todos mis compañeros tuvieran que estudiarse todo el libro por mi culpa, así que decidí decirlo y aceptar las consecuencias. Con un suspiro y muchos nervios, me levanté de mi sitio y dije: “Nuria, he sido yo”. Toda la clase me miraba sin dar crédito y al principio muchos pensaron que solo lo hacía para salvar a la clase del castigo. Nuria me miró y dijo: “No, no, no Aitana. Tú no has podido ser, porque estabas a mi lado, así que por favor siéntate”. Entonces yo respondí: “no, es que tenía el chicle en el bolsillo y al sacar el dedo… ha salido disparado…” Bueno, entonces Nuria con una cara de enfado como nunca la había visto, tiro los libros que estaba sujetando a la mesa y dijo: “¡Ya está bien! Santa Rita ve a buscar a Paqui”. Bueno, al final todo acabó mucho mejor de lo que me esperaba. No me cayó ningún castigo y lo mejor fue que hasta Paqui se rió cuando se enteró. Fue un momento embarazoso y en el que pensaba que se me iba a parar el corazón de los nervios que tenía, pero ahora cuando lo recordamos todos, nos echamos unas risas. Ja ja ja.

7-. ¿En qué medida crees que los idiomas estudiados en el BRAINS te han ayudado?

Creo que haber estudiado en el BRAINS me ha ayudado en gran medida. Para empezar, con los idiomas, sobre todo con el inglés. Ahora cuando mis familia y yo hablamos del tema, nos damos cuenta de que si no nos hubieran cambiado de colegio hace 4 años, ahora no podríamos estar aquí estudiando y viviendo en un país en el que solo se habla inglés. Desde primaria he estado con profesores nativos que durante las clases de inglés, no nos permitían hablar español y todo lo que dábamos era en inglés. Eso definitivamente me ha hecho aprender muchísimo inglés sin ni siquiera darme cuenta.

También creo que ha influido mucho en mi manera de ser porque me ha ayudado a ser mejor persona, a ver el mundo de diferente manera, a aprender que está mal y que está bien y he tenido la oportunidad de conocer a mucha gente con la que he disfrutado mucho.

Por último, creo que el BRAINS es uno de los mejores colegios que hay y que casi todo  lo que sé se lo debo al haber estado allí. Hay muchísimas cosas que ahora en Australia ya las sé de mis años en el BRAINS, y aunque esto sea en inglés, al fin y al cabo todo viene a ser lo mismo. Respecto a mi currículum, el tener los títulos de los exámenes de Cambridge que el colegio organiza, me ha ayudado para entrar en el colegio en el que estoy ahora. No todos los colegios ofrecen la posibilidad de examinarte de dichos exámenes y de como en mi caso, hacer el First Certificate Exam (FCE) a los 13 años.

8-. ¿Qué consejos darías a los chicos que están hoy en el colegio?

Bueno, yo no he acabado el colegio, pero les diría que aunque a veces es duro, merece la pena estudiar y esforzarse para conseguir tus sueños y que nunca tienes que rendirte.

También les aconsejaría que si en algún momento de su vida tienen que seguir otro camino y separarse de sus amigos y seres queridos para hacer lo que a ellos les gusta, no duden en hacerlo. A veces, por muy duro que sea, hay oportunidades en la vida que hay que aprovechar porque sabes que van a ser buenas para tu futuro. Y tienen que saber que si son buenos amigos, no les perderán y que por muchos kilómetros que les separen seguirán juntos de alguna manera.

9-.¿ Deseas comentar algo más?

Me gustaría agradecer a todos mis profesores así como a mis amigos estos maravillosos años que me han hecho pasar.

A mis amigos por haberme hecho más fuerte en momentos difíciles y a mis profesores por haberme enseñado tanto y haberme aguantado a mí y mis tonterías;)

Ha sido genial estar en el BRAINS y decir que os voy a echar muchísimo de menos a todos.

He aprendido muchísimas cosas que nunca olvidaré. Y todo se lo debo al BRAINS.

GRACIAS

Aitana