De todos los talleres en los que participamos el  Día del Fundador, el de Malabares fue sin duda el de más éxito. Aprendimos a hacer malabares, claro, algunos sorprendentemente rápido, pero también nos enseñaron a fabricar nuestras propias pelotas de malabares. Durante toda la mañana volaron de una lado a otro y al final parecíamos réplicas en miniatura de los artistas más vertiginosos del Gran Circo Mundial (o eso nos decían); Click here to read more »